1- Realizar una evaluación de la composición corporal para determinar
como es la composición actual y que objetivo se debe llegar.
2- Procurar perder peso
fuera de la etapa de competencia
3- La reducción de
calorías del plan no debe ser estricta para no producir perdida de masa
muscular que se traduciría en un deterioro del rendimiento. Con
reducciones de 500 a 1000 kcal diarias es suficiente.
4- Las perdidas de peso
semanales no deben ser mayores al 1 o 2% del peso corporal. Si existe
una perdida de peso muy rápida puede deberse, en una importante
proporción, a perdida de masa muscular.
5- Para descender de peso
es fundamental el consumo de vegetales y frutas. Esto porque por un
lado, dan saciedad y aportan muy bajas calorías por gramo y, por otra
parte, aportan variedad de vitaminas y minerales.
6- Disminuir la grasa de
la dieta. Seleccionar alimentos descremados o bajos en grasas, y
seleccionar para el consumo, grasas de buena calidad como aceites puros,
nueces, almendras, mani, aceitunas.
7- No saltear comidas. Las
horas de ayuno son perjudiciales ya que por un lado, no permiten
controlar las porciones de la comida siguiente (por tener mas apetito) y
además las horas de ayuno favorecen la perdida de masa muscular, lo que
resulta mas que perjudicial para el deportista.
8- Mantener un adecuado
aporte de hidratos de carbono, seleccionando alimentos fuentes de estos
nutrientes, ricos en fibra y bajos en grasas perjudiciales.
9- No suprimir grupos de
alimentos, todos son importantes y aportan nutrientes importantes para
la performance deportiva.
10- Buscar asesoramiento
para lograr un alimentación equilibrada que favorezca el desempeño
deportivo.