La Vitamina C

  Por Pecci Saavedra, G.


LA VITAMINA C ELEMENTO CLAVE PARA LA BUENA SALUD

Sabemos desde hace mucho tiempo que una dieta rica en fruta y verdura se asocia a una buena salud general, con menor riesgo de enfermedad cardíaca y de ciertos tipos de cáncer. Ahora, un nuevo estudio, publicado en el "American Journal of Epidemiology", por investigadores de la Universidad de California, en Berkeley, señala que la vitamina C es la clave para que nuestro organismo obtenga los beneficios que se esperan del consumo de fruta y verdura.

Midieron los niveles plasmáticas de vitamina C, betacaroteno, vitamina E y beta-criptoxantina en 116 varones no fumadores de 35 a 72 años que no tomaban suplementos vitamínicos y que fueron entrevistados sobre sus hábitos dietéticos.

Los niveles de vitamina C y, en menor medida los de carotenoides, se asociaron de forma significativa a la frecuencia de consumo de fruta y verdura.

 

La vitamina C prolonga la vida

Un elevado consumo de frutas y verduras ricas en este vitamina reduce el riesgo de muerte por cualquier causa, según publican investigadores británicos

 "The Lancet".

Científicos británicos publican en el último número de "The Lancet" que el consumo elevado de frutas y verduras ricas en vitamina C se asocia a un riesgo reducido de mortalidad por cualquier causa.

Según los investigadores de la Universidad de Cambridge, incluso pequeñas cantidades de vitamina C en plasma se asocian a una reducción del riesgo de enfermedad y mortalidad cardiovascular en adultos sanos. Explican, por ejemplo, que una pieza extra de fruta con vitamina C implica un 20% menos probabilidades de muerte en un período determinado, independientemente de la edad del individuo, de su presión arterial, colesterol, consumo de tabaco, diabetes y uso de suplementos dietéticos.

 

El riesgo de muerte se reduce en un 50% entre aquellos individuos con los más elevados niveles plasmáticos de vitamina C respecto a los que presentan las concentraciones más bajas.

Los resultados no son novedosos, puesto que hay mucha evidencia de lo saludable que es esta vitamina. Eso sí, sugiere que pequeños cambios en los hábitos alimentarios repercuten de forma importante sobre la salud.

No obstante, los autores reconocen que esa mayor esperanza de vida no es atribuible únicamente a las propiedades antioxidantes de la vitamina C. Lo normal es que una persona que consume fruta y verdura en cantidades abundantes se caracterice por otros hábitos saludables que contribuyen a su mejor estado de salud, entre ellos practicar ejercicio y no fumar.