El Feng Shui

Por Pecci Saavedra, G.


Hasta el día de hoy los arquitectos orientales lo respetan cuando diseñan y construyen sus edificios. Los chinos practican el Feng-Shui desde hace milenios. Este arte se basa en el equilibrio, circulación y liberación de nuestra energía, por medio de una adecuada elección de los elementos que nos rodean.

Uno de sus principios fundamentales es tomar a la naturaleza como una "maestra del diseño"; en ella, todo está en equilibrio;  por otra parte, debemos ser conscientes de que cada cosa elegida para los ambientes donde vivimos modificará nuestra vida anímica, psíquica y de relación; incluso nos ayudará o perjudicará en la consecución de objetivos.

Algunas reglas de este arte responden a una lógica estética y son usualmente utilizadas en la decoración; un alternativa o ejemplo típico, no poner muebles delante de las ventanas; o ubicar plantas cerca del Televisor o pantalla coen emisión de protones, monitores y la, hoy utilizada computadora para absorber sus energías negativas. Del mismo modo, guiados por los principios naturales, hay que cuidar que una vivienda no esté hecha con materiales contaminantes o mal ubicada, pues perjudicará anímica y físicamente a quienes la habiten.

Hay que tomar en cuenta el equilibrio de los cinco elementos básicos de la naturaleza, que poseen distintas representaciones: madera (el crecimiento), fuego (la acción), agua (la claridad y sensibilidad), tierra (la estabilidad) y metal (las riquezas). Si existe algún problema en particular hay que intensificar más la presencia de alguno de ellos.

 

El Feng-shui espera que cada persona guiada por su intuición y siguiendo los principios naturales equilibre cuerpo, mente y espíritu.